Esta mañana me senté frente este ordenador y creí estar inspirada, pero cuando el fondo se convirtió en blanco y me tocaba a mi escribir me di cuenta de que no tenia nada que contar, no me venia ninguna brillante idea que reflejar en mi blog... Hasta que horas después fui a comprar, estaba en el pueblo de mi abuela, ahí donde me había criado, y a pesar de que estas ultimas semanas la había visitado mucho, no me permití recordar todas esas cosas que siempre había hecho hasta hoy, porque, andar por delante del colegio en el que has pasado mucho tiempo, en el que has conocido amigos,en el que has llorado tu primer día de clase porque preferías quedarte en casa durmiendo con tu yeya... O pasar por enfrente de esa tienda donde tu abuela te hacia probarte miles de vestidos, bañadores, zapatos y al final siempre acababas con el que menos te gustaba, la peluquería donde tan pocas veces estuviste, la casa del señor que tenía el gran perro del que te enamoraste, esa perrita a la que siempre siempre siempre saludabas cuando regresabas a casa, esos escalones que te provocaban pesadillas...Todas esas cosas, que te hacer recordar, te hacen ver como una monotonía te otorga una felicidad que ahora no aprecias, que tras miles de cambios no sabes apreciar todos esos pequeños detalles en los que se esconde la felicidad, una felicidad que es real, que no hace falta tener dinero para obtenerla, una felicidad que se esconde tras tu sonrisa, una felicidad personal...
Un amigo mio, me dijo una vez... Las Grandes cosas se esconden tras una sonrisa...
Espero que os haya gustado y si no me alegro de que tengáis tiempo para este blog
¿Qué pensáis vosotros al recordar? ¿Qué sentís?

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