Tarde o temprano nos damos cuenta que las mayores mentiras están acompañadas de grandes verdades...

viernes, 6 de julio de 2012

Una mala decision

Cada parte de mi cuerpo disfruta del viento de la última noche, esa noche en la que recordé todos los momentos de mi vida y supe que ya nada sería igual.

Ayer tras el trabajo, me dirigí a mi coche que para mi sorpresa había sido retenido por una multa, y adornando la rueda estaba la prueba, un precioso cepo amarillo que me invitaba a dejar mis modales en otro lado y empezar a decir todo tipo de blasfemias; pero me contuve y decidí dar un paseo a oscuras por las calles del norte de Manhatan hasta mi casa. Todo iba bastante bien hasta que mi estúpida lógica dijo que si a esos jóvenes que se ofrecieron a poner fin a mi paseo y aunque en ese momento ni ellos lo supieran también pondrían fin a mi vida y a su libertad. Ahora tras la última aventura de mis días, yazgo en un maizal al este dela isla neoyorkina exalando mis últimas palabras, las cuales nunca serán conocidas.

2 comentarios:

  1. Me deja triste este relato. Noto abandono, se escapan esas ganas de luchar que sé posees.....

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  2. No se que decir, fue un relato que surgió...

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