Luchas por conseguirlo, pero fácilmente te rindes, es muy duro y prefieres seguir adelante como has hecho siempre. Prefieres seguir levantándote, cada día un poco peor, y seguir fantaseando cada mañana con un futuro mejor y supuestamente feliz. Que nunca llegará porque sin esfuerzo no hay recompensa. Si no siembras, no recoges-La cuestión es: ¿Estas dispuesto a dejar todo aquello de lo que normalmente disfrutas para conseguir tus objetivos?
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